lunes, 15 de agosto de 2011

No es esto, si no lo otro.

Descubrí que el tiempo no detiene a nadie, ni a los sentimientos, que las cosas pueden pasar en menos de lo que esperabas, que la esperanza no es solo lo ultimo que se pierde, si no la que siempre te acompaña. Que la soledad puede ser tu mejor aliada, pero cuando tiene que partir dejas de extrañarla.

También aprendí que la persona mas importante en tu vida en algún momento deja de hacerte falta, pero por costumbre sigues fiel a la necesidad de saber de ella, y que si en algún momento dejas de creer en ella no significa que seas atea.

Que me haya cambiado de religión no significa que deje de visitar el templo que tienes por labios, ni que siga orando para que algún dia notes mi devoción por ti, pero si significa que no solo soy devota por ti, que está esta persona que me hizo cambiar de opinión, que cambio las polillas que tu causabas, por unas maripositas que viven en mi estomago como si fuese primavera. 

El punto aquí es que los fuegos artificiales que tu causabas me quemaban por dentro, y que las ultimas cosquillas que sentí por ti era hambre, hambre de tu amor. A pesar de todo eso de alguna forma te pienso al escribir, pero eso no significa que sigas siendo todo para mi.