Siempre se comienza sin saber por donde empezar, por lo menos así me pasa a mi.
Sucede que necesitaba escribir para remover escombros de todo el desastre que ocurrió entre nosotros, quitar la culpa, limpiar las heridas, dejar del lugar que solías habitar un sitio pulcro, limpio. Entonces, todo esta limpio, pero me doy cuenta que nunca dejaste de habitarlo, sigues allí, doliendo como nunca. Rasgando las paredes, restregando la culpa por todo el lugar y reproduciendo recuerdos, y todo vuelve a estar sucio.
Me siento como una niña sin hogar, sin lugar seguro, porque tu eras mi lugar seguro. Y no sé a donde dirigirme sin ti, estoy estancada en este abismo al que me arrojaste cuando no me dejaste volver a ti. Aquí todo esta oscuro y no veo hacia donde me dirigo, sin saber que hacer, tu eras mi muro de contención. Pero ya saben, todo pasa, las cosas pasan por una razón, lo mejor es lo que pasa. Y todas esas estupideces que al parecer son ciertas. Después de todo, en los escombros encontré mis defectos, pero también lo mejor de mi, y me siento segura de que soy mucho mejor que antes.
Al final, no importa que tan lejos me tengas de ti, mi niña esperanzada interior te quiere de vuelta, y ella se columpiará en tu olvido hasta que regreses. Ella esta perfectamente abrigada para el frío lugar de tu espera, y no pasa nada, yo también me acostumbraré.
No sé dedicarte estas letras sin decir que te esperaré, porque si no lo digo, me estaré mintiendo a mi misma.
"El truco esta en dedicarle todas tus letras hasta que se de cuenta que eres la indicada."
Igual lo iba a hacer.