no sé si de huir.
Lo cierto es que
nos quebraste en cientos de pedazos.
Y sí que la muerte es dura,
para los que quedan.
Para los que se van es paz,
es certeza y tregua con la vida.
Ahora estas en los brazos
de quien no pudo amarte más
porque la vida le quedó corta.
En brazos de tus hermanos, de tu madre
de aquellos que dieron
un si al descanse en paz.

Sé que mis letras no son nada
en comparación a tu legado,
pero espero puedan
hacerte volar tan alto
como el escritor que fuiste y serás.
Ahora tus letras están inmortalizadas,
perduraran en nosotros.
Ahora vivirás para siempre.