jueves, 18 de diciembre de 2014

Vamónos



Vamos a llegar más lejos
que nuestros dedos de los pies
vámonos por mis raíces,
que ellas siempre saben a donde llevarme
cuando el cielo está nublado.

Ese mismo sitio
es al que me llevas tú,
cuando hay mucho ruido
por parte de mis miedos.

Acá al fondo están
mis inseguridades,
miedos,
vergüenzas,
pero no me importa traerte aquí
porque opacas todo aquello
y brillas más
de lo que usualmente brillas.

Poco

Despertar de mal genio,
es despertar sin ti,
Ser despertada por ti,
es tener todo lo que siempre quise.

Haces de cualquier sitio un lugar seguro.
aún no entiendo como le haces,
pero creo que se debe a tu sonrisa.

Nunca una distancia me hizo esperar tanto por alguien.
Y es que nunca nadie lo mereció como tú.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Caos


Miremos un poco mas allá,
más allá de la distancia.
Miremos dentro de cada uno.
¿Es todo un desastre allí?

Esta bien,
eso dentro nos hace reales
y humanos.

Yo solo estoy feliz de que seas tú
el causante de este desastre.

Esos escombros llenan heridas
y las hacen cicatrizar.
Cubren el suelo, su superficie,
borran rastro de cualquier otra persona
que haya estado de paso.

No hay mejor desorden,
que el que llevamos dentro.

lunes, 17 de noviembre de 2014

En tu bolsillo



Hoy amanecí queriendo escribir en prosa libre,
porque no hay mayor libertad
que ser amada por él.

Cerraré las puertas de esta habitación,
porque él ya está dentro.
Y dejaré las ventanas abiertas,
además de él, sólo necesito la brisa que entra por ellas.

Es un lugar pequeño.
El amor que sentimos el uno por el otro,
sale por las ventanas
y se tropieza con la brisa.
Y ambas ríen porque saben lo que sucede.

Voy a contarte un secreto,
y sé que lo guardarás en tu bolsillo.
Allí arrojas todo
para que no se te olvide donde lo dejaste.
Y no quiero que pierdas este "te amo como a nadie".

Así que guárdalo bien al fondo de tu bolsillo,
y dime que me amas,
para guardarlo debajo de mi almohada.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Simple y corto.

     Vengo a escribir, como de costumbre. A escribir algo sencillo, aunque debería ser complicado, como la complicidad de esta distancia. Pero será simple y corto.

     Solo quiero describir la sensación de seguridad entre sus brazos o debajo de su barbilla, al lado de su espalda. Lo simple pero encantador de lo que tenemos, que a cortos pasos lo hemos convertido tan nuestro como nunca nada me perteneció a mi o a él. Lo significativo de llevar su mano, como llevar lo más valioso que tengo. Lo triste de despertar creyendo que está cerca, acarreada por la costumbre. Lo hermoso de sus labios, sus lunares, su piel y el calor inconfundible que esta desprende. Y un montón de cosas increíbles que pertenecen a su esencia que complementa a mis demonios.

     Todo es tranquilo a su lado, todo está tranquilo ahora, aunque la impaciencia y la espera estén haciendo ruido. Él sabe callar ese ruido a la perfección. Él me encaja a la perfección.

    Eso es todo, él lo es todo.

miércoles, 23 de julio de 2014

Pequeña Criatura. (Versión Extendida)

Maracay, 06 de Julio del 2014.

Querida niña interior:

     Te escribo esta carta de amor porque no conozco otra manera de querer que escribiendo, y porque no creo haberte demostrado siquiera algo de cariño en toda mi vida. De resto, me da bastante lástima haber sido tan egoísta, porque no es que no haya sabido de tu existencia, sé que siempre has estado ahí, columpiándote en mis recuerdos, curando mis daños y jugando con mis decisiones, disfrutando el calor del chocolate caliente que bebo. Primero, quiero disculparme, disculparme de verdad, siento haber suplantado la inocencia que corría por tus venas con cafeína, haberla ahogado con sustancias tóxicas y haberla quemado un poco. De todos modos, aún sé que te queda un poco de inocencia y sigues siendo esa niña alegre que no me juzga al cruzar la calle con el semáforo en verde. También siento haber tropezado tantas veces, sé que no estás acostumbrada, ya que tropezar no es lo tuyo, vives columpiándote donde no hay piedras en el camino, donde errar no es el primer paso.

            Desde pequeña has estado conmigo, como si fuésemos una sola. La misma inocencia, las mismas risas por tonterías, sin necesidad de agarrar la vida para que no se nos vaya, no había ningún tipo de preocupaciones. Luego al pasar el tiempo, te descuidé, olvidando que había una pequeña criatura que me hacía ver el lado bonito de las desgracias, porque la vida había secado el agua de mi vaso medio lleno, y ahora el único lugar donde no estaba oscuro, era llamado tu hogar. En ese entonces el tiempo pasaba lento, el cielo siempre estaba gris y la soledad era el monstruo debajo de mi cama. Por suerte, antes de quedar suspendida por completo en la oscuridad, recurrí a ti. Allí fue cuando recordé que yacías en alguna parte de mi alma, y que no te habías marchado a pesar de lo asustada que estabas.

            No tienes que decírmelo, sé bastante bien que el lugar donde esperabas era frio y oscuro, que no había ningún tipo de escapatoria si realmente querías quedarte. Siento haberte cerrado las puertas, y que tu tamaño no te haya permitido siquiera asomarte por la ventana. También lo siento por el desastre cada vez que la vida me partía en pedacitos, y la tardanza en recuperarme de los daños, ya que nunca se me ha hecho fácil reencontrarme en partes.

            Estoy bastante segura que sigues siendo esa niña feliz a pesar de lo dañado que esté esa alma donde vives, mi alma, donde estuviste aferrándote para poder quedarte incluso cuando ya había crecido. Espero que estés bien y que me sigas teniendo el mismo aprecio como cuando jugaba para ti sin saber que estabas allí. Gracias por no dejarme a pesar de que nuestros caminos se hayan separado, por quedarte para brindarme esa inocencia que aún yace en ti, por ayudarme a llegar a la superficie cuando estaba estancada en el subsuelo, donde están mis raíces. Y finalmente, gracias por nunca dejarme caer, por atajarme cada vez que mis errores me lanzaban por un precipicio lleno de inseguridades y miedos, por hacerme sentir a salvo. Espero que nunca crezcas, porque eres quién no deja que mis demonios tomen el dominio de la situación.
Ahora si me permites, prometo enseñarte que no solo los atardeceres son bonitos, que vale la pena dejar que la brisa acaricie tu cabello, que importa poco la mancha de salsa en tu camisa si realmente disfrutaste la comida y que no importa tener ojeras si las adquiriste haciendo lo que amas. Te enseñaré mi lado bonito de las cosas según lo que me has enseñado, y esas cosas diminutas que me provocan felicidad, así como también mis sueños y metas, para que me ayudes a columpiarme hasta ellos. Ahora en adelante pensaré en ti antes de tomar una decisión, porque de eso trata el amor, de pensar en el bien del otro antes de actuar.

            Te quiero pequeña criatura, siempre te querré.

-Con cariño, la portadora de esa alma dañada donde resides.

domingo, 6 de julio de 2014

Pequeña criatura

Maracay, 06 de Julio del 2014.

Querida niña interior:

          Te escribo esta carta de amor porque no creo haberte demostrado siquiera algo de cariño en toda mi vida, excepto esas veces que limpiaba el desastre que dejaban en mí cada vez que me rompían el corazón, sólo para que tuvieses un buen lugar. De resto, me da bastante lástima haber sido tan egoísta, porque no es que no haya sabido de tu existencia, sé que siempre has estado ahí, columpiándote en mis recuerdos, curando mis daños y jugando con mis decisiones, disfrutando el calor del café que bebo. Primero, quiero disculparme, disculparme de verdad, siento haber suplantado la inocencia que corría por tus venas con cafeína, haberla ahogado con sustancias tóxicas y haberla quemado un poco. De todos modos, aún sé que te queda un poco de inocencia y sigues siendo esa niña alegre que no me juzga al cruzar la calle con el semáforo en verde. También siento haber tropezado tantas veces, sé que no estás acostumbrada, ya que tropezar no es lo tuyo, vives columpiándote donde no hay piedras en el camino, ni dificultades.

            Estoy bastante segura que sigues siendo esa niña feliz a pesar de lo dañado que esté esa alma donde vives, mi alma, donde estuviste aferrándote para poder quedarte incluso cuando ya había crecido. Espero que estés bien y que me sigas teniendo el mismo aprecio como cuando jugaba para ti sin saber que estabas allí, como si fuésemos la misma niña. Gracias por no dejarme a pesar de que nuestros caminos se hayan separado, por quedarte para brindarme esa inocencia que aún yace en ti, por ayudarme a llegar a la superficie cuando estaba estancada en el subsuelo, donde están mis raíces. Y finalmente, gracias por nunca dejarme caer, por atajarme cada vez que mis errores me lanzaban por un precipicio lleno de inseguridades y miedos, por hacerme sentir a salvo. Espero que nunca crezcas, porque eres quién no deja que mis demonios tomen el dominio de la situación. Ahora en adelante pensaré en ti antes de tomar una decisión, porque de eso trata el amor, de pensar en el bien del otro antes de actuar.

            Te quiero pequeña criatura, siempre te querré.

-Con cariño, la portadora de esa alma dañada donde resides.

sábado, 8 de marzo de 2014

Mudanza

     Me he tomado la molestia y el tiempo de tratar de entender como es que de un día para otro uno simplemente puede comenzar a sentir todo este montón de cosas bonitas, y que la razón sea alguien. Que de un día para otro cambie la manera en que ves a una persona, que ya no la veas simplemente atractiva, sino que además de eso, esa persona genera en ti un descontrol caótico, como si justo debajo de mi las placas tectónicas estuviesen chocando sin remedio alguno. Y este caos me agrada, él me agrada. Es un caos necesario.

     Entonces mi sitio seguro ya no es en ese lugar desagradable, sino en él, en su infierno, lugar que convertimos en habitable, porque con él todo es posible. 

     Sucede que en tan poco tiempo el comenzó a vestir mis imperfecciones como si fuesen algo de que enorgullecerse, porque mis imperfecciones me convierten en su lugar seguro. 

     Yo no puse resistencia alguna, yo deseo que él se sienta tan seguro como yo me siento a su lado.