miércoles, 25 de noviembre de 2015
En Blanco
Nos sumergimos
en instantes efímeros
que nos ahogan
pero nos hacen sentir algo.
Vivimos creyendo que lo estable
es la mejor opción
ese abismo que sabemos de memoria
ese vértigo que amamos.
Pero lo mejor
es lo que te sucede en un instante
y te hace sentir como nunca.
Es como ganar un concurso,
recibir una buena noticia,
el regalo perfecto en navidad.
Hagamos de la estabilidad
algo recurrente
una montaña rusa
donde subamos y bajemos
pero siempre juntos.
No importa que cosas me hagan sentir
o dejar de sentir.
Tu siempre serás mi cosa preferida
la parte subrayada de ese libro.
miércoles, 14 de octubre de 2015
Cuerda Floja
He estado balanceándome en esta cuerda floja
que poco a poco ha perdido su balance
No somos capaces de remendarla una vez más
Porque es lo que hemos estado haciendo
día tras día, cuando estamos ahogados entre kilómetros.
Se siente como si estuviésemos celebrando una victoria que no es nuestra
no hay nada que hacer
cuando la cuerda no da para más,
y la distancia predomina por encima de todo.
Para nosotros esperar siempre es la solución
la única, y la más sencilla.
Se siente como si fuese a caer
a ese gran vacío
y tengo el presentimiento
que esta vez no estarás para atajarme.
viernes, 17 de julio de 2015
A Todos Esos Kilometros
Maracay, 22 de Junio del 2015
Querida distancia:
Comienzo sin saludarte sino yendo directo al grano, ya
que estoy exhausta de meterme las letras que me sobran en los bolsillos, y
luego pasarlas a mi espalda, como una carga, una maldición. Te confieso que te
he despreciado desde el primer instante, pero también amado desde el segundo. Mi odio se ha desbordado por
arrojarlo al otro lado del mapa, dejándome ninguna opción que me permita
traerlo de vuelta. Has hecho y deshecho conmigo, con nosotros, lanzándome al
abismo, y luego apareciendo para atajarme, rompiéndome en pedazos que luego
pasarían a quebrarlo a él. Me has esclavizado a una pantalla todas las noches
para no dejar ir su voz, ni su rostro. Me has esclavizado tanto a él, como a
ti.
A tu causa, he anhelado su tacto indefinidamente, y nos
has hecho extrañarnos tanto al punto de quemar, ser solo cenizas y renacer mil
veces. Nos has obligado a amarnos como si fuese de vida o muerte, y me has
forzado a aprenderme el camino a su espalda de memoria, cada vez que te lo
llevas de mi lado. Ya no hay eclipses cada vez que nuestros cuerpos se alinean,
porque estamos separados por todos esos kilómetros, por ti, por tu culpa. He
buscado cualquier manera posible de romperte, de doblar el mapa, de partir el
globo terráqueo, cualquier cosa que te haga desaparecer y lo traiga a él a mi
lado. El tiempo va y vuelve, tú sigues allí, y yo sigo dejando su espacio del
lado de la cama. Has convertido los kilómetros de distancia en pequeños puñales
que me hacen daño poco a poco mientras restan los días de esa larga cuenta que
se asemeja a ti, distancia.
Sé que si leyeras un poco entrelineas entenderías, infortunada
amiga, que estas letras son realmente una muestra de afecto, ya que nos has
convertido en personas fuertes luego de cada batalla perdida, porque cada vez
que me rompía, al juntar mis pedazos estaba mejor que antes, porque has puesto
mil y un obstáculos en este camino, y nos enseñaste que ninguno puede alejarnos
de nuestra meta. Nos has hecho enamorarnos por primera vez todas esas veces que
nos encontramos, y nos has hecho sentir como niños en una montaña rusa al
cogernos de manos. Ambos, hemos encontrado amor en ti, en esto que nos separa,
pero no nos divide. En esto que nos pone el corazón desordenado, las ganas a
flor de piel, la vida a todo volumen, y las carcajadas en mudo.
Y finalmente, me has hecho entender, que no importa cuánto
tiempo lo mantengas del otro lado del mapa, esto siempre valdrá la pena, y la
espera. Por esta y muchas otras razones, querida distancia, serás mi mejor
amiga y mi mayor enemigo, mi karma y mi darma.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Esta vez
He estado leyendo algunas cosas
tratando de encontrar palabras que describan esto
el dolor, la desolación,
el esperar o no esperar.
El dolor es el mismo si te vas o te quedas.
Prometí esperar,
pero la distancia me hace la guerra,
y tu lado de la cama me lo recuerda siempre
que deberías ser tu, quien me arropa de noche.
Las pesadillas también hacen lo suyo
queriéndote poner lejos, de lado
aunque yo sé que no puedes estar más lejos de lo que ya estás.
Al menos que me cortes en pedacitos,
y los arrojes a esa parte de ti, donde ni los demonios se asoman.
La cosa esta en que prometí esperar
y lo haré.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


